Todo lo que necesitas saber sobre los tipos de piel

¿Piel mixta o seca? ¿Normal, con impurezas o sensible? Cada tipo de piel tiene sus propias características. Aquí encontrarás toda la información que necesitas para determinar cuál es tu tipo de piel.

Para poder cuidar tu piel correctamente, es fundamental saber de qué tipo es. Y determinarlo no siempre es fácil, ya que cada piel es un mundo y, además, va cambiando con el tiempo. La piel se puede clasificar en cuatro grandes grupos, descubre cuál es tu tipo de piel.

 

Tipos de piel

 

Piel Mixta:

La piel mixta se denomina así porque es una combinación de dos tipos de piel: normal-seca y grasa o con impurezas. La piel mixta presenta un aspecto brillante y tiende a desarrollar pequeñas impurezas, sobre todo en la llamada zona T (frente, nariz y barbilla). En cambio, la piel de la zona de las mejillas es entre normal y seca. Para estimular la restitución del equilibrio hídrico natural de tu piel, utiliza siempre un producto creado expresamente para tu tipo de piel.

 

Características de la piel mixta:

  • Presentan un brillo grasiento.
  • Tienden a desarrollar impurezas en la zona T.
  • Mejillas más secas.

Consejos para la piel mixta:

  • Limpia tu piel en profundidad antes de aplicar los productos de cuidado facial.
  • Utiliza agua tibia en lugar de agua muy caliente o muy fría.
  • Aplica una crema hidratante regularmente (es suficiente usar una cantidad del tamaño de una almendra).
  • Utiliza siempre productos para piel mixta.
  • No tocar o exprimir las espinillas, ya que se puede infectar y generar una cicatriz.

 

1.    Piel Seca:

¿Tu piel tiene un aspecto áspero y escamoso? La piel seca carece de hidratación y lípidos (grasa). Como consecuencia, es menos elástica, más tirante y, en muchas ocasiones, tiende a picar. Es susceptible a los factores ambientales externos y suele reaccionar irritándose. Si utilizas cremas para piel seca, podrás restituir su hidratación y fortalecer las barreras de protección natural de la piel.

 

Características de la piel seca:

  • Es tirante y tiende a picar.
  • Aspecto áspero y descamado.
  • Es muy susceptible a los agentes externos como las temperaturas.

 

Consejos para la piel seca:

  • Puedes ayudar a tu piel desde el interior siguiendo una dieta saludable y bebiendo 2 litros de agua al día.
  • Utiliza siempre cremas de día con factor de protección solar para proteger tu piel de la radiación UV.
  • Los sérums son el complemento perfecto para tu crema hidratante.
  • Escoge productos de cuidado enriquecidos con aceites naturales que ayuden a aliviar y relajar tu piel.

 

2.    Piel Normal:

Elástica y suave, con poros pequeños y tono rosado: si eso es lo que ves cuando te miras al espejo, es que tienes la piel normal. Si de vez en cuando cometes algún que otro pecado en tu ritual de cuidado, no le causarás grandes daños. Pero para mantener su aspecto saludable, también las pieles normales necesitan hidratación y protección.

 

Características de la piel normal:

  • Suavidad, poros pequeños, no da "problemas".
  • Tonalidad rosada.
  • Buena circulación y elasticidad.
  • No se irrita con el uso de productos.

 

Consejos para la piel normal:

  • Los cuidados regulares de día y de noche mantienen tu piel fresca.
  • Una exfoliación suave, una o dos veces por semana, elimina las impurezas y las células de piel muerta.
  • Si aplicas la crema facial con un suave masaje, estimularás la circulación.
  • Cuida tus ojos con una crema específica para el contorno y consigue una mirada radiante

 

3.    Piel Grasa:

La piel grasa tiende a producir más sebo del necesario. Las causas son la predisposición genética, el estrés y las fluctuaciones hormonales. El resultado es la aparición de granos y espinillas. Con productos especiales anti-bacterianos para la limpieza y el cuidado de la piel grasa puedes restituir el equilibrio natural de tu piel.

 

Características de la piel grasa:

  • Poros de gran tamaño.
  • La piel brilla.
  • Tendencia a las impurezas.

 

Consejos para la piel grasa:

  • Por las mañanas, agrega a tu rutina un limpiador que contenga arcilla o ácido salicílico, esto ayudará a cortar las grasas que nuestro cuerpo produce por las noches.
  • Utiliza un hidratante en gel.
  • Cada semana, aplica una mascarilla que combine los ingredientes de arcilla con un poco de hidratación, como el aloe
  • Evita usar demasiados productos cosméticos.

 

4.    Piel Sensible:

La piel sensible es más susceptible a factores externos como el estrés, el aire reseco de la calefacción o la luz UV. Si la piel pierde su equilibrio comenzarás a sentirla tirante, te picará y se enrojecerá. Por ello, la piel sensible necesita cuidados especiales que le proporcionen alivio y, al mismo tiempo, refuercen su barrera de protección natural y la ayuden a ser más resistente.

 

Características de la piel sensible:

 

  • Muy sensible a los factores externos, como el estrés, la temperatura y la suciedad del aire.
  • Es tirante y suele picar.
  • Se enrojece con frecuencia.

 

Consejos para la piel sensible:

  • Utiliza una crema que proteja tu piel frente a los factores ambientales nocivos.
  • Después de limpiar tu rostro, seca tu piel con una toalla dando suaves toquecitos sobre ella en lugar de frotarla con fuerza.
  • Utiliza productos sin perfumes, ya que estos pueden causar irritaciones en la piel.
  • Presta atención a tu dieta: la comida picante no le sienta nada bien a la piel sensible.

 

En conclusión.

La piel se define en el nacimiento, de hecho, el tipo de piel suele ser la misma durante toda la vida. Sin embargo, hay algunos aspectos que van a influir y hacer que se vaya transformando.

Existen diversos factores que influyen en los posibles cambios de la piel. Siempre se habla de dos tipos de factores: uno endógeno, cuya causa principal es la genética que produce la reducción de las secreciones de las glándulas sebáceas y sudoríparas, la degeneración de las fibras elásticas o la aparición de la dermatitis atópica; y otro exógeno, como los rayos ultravioletas, la alimentación, la contaminación, el estrés o la falta de sueño.

A medida que nos hacemos mayores, las necesidades de la piel cambian. Son varios los factores externos que influyen en el proceso de envejecimiento, siendo uno de los más reseñables la menor actividad celular. Con los cuidados adecuados puedes prolongar el aspecto joven de tu piel durante más tiempo.

BellezaBienestarCuidado facialPielSkincare
Buscar
Artículos recientes
Etiquetas