Suplementos para combatir la alergia primaveral

Llegó la primavera. Los días son más largos, las temperaturas son más cálidas y la naturaleza se empieza a llenar de colores. Para algunos una estación ideal que esperamos con ansias durante todo el invierno. Pero para otros, es sinónimo de congestión nasal, estornudos y otros molestos síntomas. Junto con la primavera, llegan las temidas alergias. Descubre aquí qué puedes hacer para prevenirlas o al menos, disminuir su impacto.

 

Nuestro organismo está constantemente expuesto a múltiples estímulos a través del contacto que tenemos con el mundo. Cuando respiramos, tocamos cosas o comemos por ejemplo. Y para protegernos de potenciales peligros, nuestro sistema inmune reacciona frente a las sustancias extrañas reconociendo cuando alguna puede ser nociva. Las alergias aparecen cuando el organismo reacciona exageradamente frente a algún agente que percibe como dañino aunque no necesariamente lo sea. Y cuando esto ocurre, libera histaminas como mecanismo de defensa haciendo que se dilaten los vasos sanguíneos y la piel. Con esto aparecen los síntomas de las alergias: irritación cutánea, congestión nasal, lagrimeo ocular, vómitos, estornudos y una serie de efectos desagradables que pueden llegar incluso a ponernos en peligro real.

Un elemento altamente alérgeno es el polen. Y la primavera es la época en que las plantas más polen producen y lo liberan al ambiente. Por eso se producen tantas reacciones alérgicas. La buena noticia es que puedes tomar varias medidas para disminuir tu riesgo de alergia.

- Evita salir los días muy secos o con mucho viento. Los momentos con más partículas en el aire son las mañanas. Los más “limpios” son después de la lluvia.

- En lo posible no hagas trabajos de jardinería como cortar el pasto o podar plantas. Si debes hacerlo, utiliza mascarilla.

- Dúchate antes de acostarte para eliminar el polen de la piel y el pelo.

- Cámbiate de ropa cuando llegues a tu casa.

- Trata de no colgar la ropa a secar en el exterior.

- Cierra las ventanas durante la noche.

Además de estas medidas, hay algunos suplementos con eficacia comprobada para prevenir las alergias, o al menos disminuir la gravedad de sus síntoma.

- Vitamina C: reduce la congestión bronquial, ayuda a eliminar la histamina y a reducir la inflamación. Esta vitamina se encuentra principalmente en frutas y verduras, especialmente en cítricos, y en alimentos fortificados. De todas formas, como es una vitamina hidrosoluble, o sea que eliminamos su exceso a través de la orina, no está de más consumirla a través de suplementos en una dosis de 500 mg a 2 grs diarios.

- Vitamina B: ayuda a reducir la severidad de las reacciones alérgicas porque acelera la eliminación de la histamina del cuerpo. La encontramos principalmente en carnes y fuentes de origen animal, por eso se recomienda especialmente a vegetarianos y veganos consumirla a través de suplementos.

- Omega 3: sus propiedades antiinflamatorias ayudan a suavizar las reacciones alérgicas, que se caracterizan por la inflamación de diferentes tejidos como respuesta a la sustancia alergénica. Lo encontramos principalmente en pescados grasos, nueces y semillas y aceites de plantas (como oliva, canola o maravilla por ejemplo). Se recomienda si no estamos seguros de un consumo constante de estos alimentos, agregar un suplemento de este ácido graso a la dieta.

- Magnesio: este mineral ayuda a relajar los músculos respiratorios y a disminuir la dilatación bronquial, disminuyendo la sintomatología de las alergias respiratorias. Además, reduce la liberación de histaminas y la inflamación de los tejidos. Alimentos ricos en magnesio son los frutos secos, el cacao, los lácteos y las espinacas.

- Probióticos: los suplementos de probióticos ayudan a fortalecer el sistema inmune para que responda mejor y además reducen los procesos inflamatorios, y de esta forma contribuyen a disminuir los cuadros alérgicos y reducir su severidad.

- Vitamina D: esta vitamina juega un papel fundamental en el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmune y por eso su deficiencia se relaciona con una mayor facilidad para desarrollar alergias. Como es una vitamina liposoluble, es decir, el exceso se acumula en nuestro tejido adiposo es importante no sobrepasar los requerimientos diarios. La vitamina D la obtenemos principalmente a través de la exposición a la luz solar, lácteos, pescados grasos, alimentos fortificados o suplementos.

Todos estos consejos te pueden ayudar a disminuir las alergias y sus síntomas, pero si el cuadro es constante o muy severo, siempre será recomendable que recurras a ayuda médica. Puedes ayudarte utilizando los suplementos que te recomendamos y llevando una vida saludable con buena alimentación, actividad física y calidad de sueño. Recuerda que nuestro cuerpo funciona como un todo y mientras mejor lo cuidemos, mejor podrá responder.

Escrito por: Pepa Canales,  trail runner y periodist

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